Martillo Hammer a los 80 años: la revancha de la segunda oportunidad y el poder de reinventarse


La serie Sledge Hammer o Martillo Hammer, en Latinoamérica, es una parodia con humor negro, ironía e incorrección política de los héroes de acción y los policías duros de los años 70 y 80. Las acciones de cada episodio resaltan, en su registro sarcástico, cómo su brutalidad, ineptitud y obsesión con las armas llevan a resultados desastrosos.
Su protagonista, Sledge Hammer -interpretado por David Rasche-, es exageradamente torpe. El cree firmemente que “la violencia es la respuesta a todo”, y esto lo lleva a usar su revolver para resolver incluso situaciones triviales.
Otros de sus rasgos sobresalientes: usa exageradamente los clichés del género policial, se destaca por la actitud desafiante y tiene un ego tan enorme que hace que rara vez admite que pueda estar equivocado, aunque sus planes provoquen caos. Antes de causar un desastre, su lema recurrente es “Confía en mí, sé lo que hago”.
Además, trata a su Magnum .44 como si fuera un compañero.
A pesar de no tratarse de una propuesta convencional y solo abarcar dos temporadas -desde 1986 a 1988-, el programa tuvo gran éxito y quedó entre las historias memorables de esa década.
En este sentido, una gran parte del mérito se la lleva Rasche. El, además de imprimir el carisma necesario para darle vida a este inspector de policía poco ortodoxo, tuvo un variado recorrido profesional.
Una nota de Yahoo Style cuenta que Rasche comenzó a actuar a sus 30 años. Su debut fue como reemplazo de John Belushi en la compañía teatral The Second City de Chicago. Después, en 1978, llegó al cine con la película Una mujer descasada. Siguió con una pequeña participación en Manhattan, una de las comedias emblemáticas de Woody Allen.
Sin embargo, su rol protagónico llegó con Hammer. En poco tiempo, su look con la campera marrón o los trajes desalineados y los lentes oscuros se volvió un ícono. También su química y su facilidad para el humor contribuyeron a la explosión de su personaje.
Los 41 episodios que tuvo el ciclo y que derivaron en incontables repeticiones bastaron para convertir a Sledge en un objeto de culto.
Sin embargo, esto no alcanzó para lograr el éxito esperado. Rasche, en una entrevista con AVClub, reflexionó que “en Estados Unidos no entendieron la serie como en el resto del mundo. En otros países nos volvimos híper famosos”. Además, la segunda temporada se volvió una repetición de los inicios.
Así fue como los productores precipitaron el fin de la historia. Para Rasche, no fue una buena noticia. Su personaje fue muy fuerte. Esto podía jugarle en contra y así fue.
Tuvo que esperar varios años para volver al ruedo, y en papeles secundarios. Algunos de los títulos donde participó: La conquista del honor, en 2006, o Vuelo 93, en el mismo año.
Sin embargo, tuvo un merecido resarcimiento. En 2018 fue convocado para el papel de Karl Muller, director financiero de Waystar Royco en Succession, una de las ficciones más fuertes de los últimos años.
Las críticas de The Guardian y Variety coincidieron en el elogio sobre su tipo de humor seco, mucho más depurado que el de Sledge Hammer.
También demostró su capacidad actoral para mostrar la máxima templanza ante la tensión.
Rasche cumplirá el 7 de agosto 81 años. Distintas notas periodísticas cuentan que vive con su esposa, Heather Lupton, en Nueva Jersey.
Además, The New York Times afirma que continúa haciendo cameos y papeles que les resulten placenteros y participa en charlas sobre teatro e improvisación.
Su última aparición fue en Dying for Sex, el drama de FX, estrenada en abril.
Con su recorrido, Rasche demuestra que siempre se puede recomenzar.
Fuente: www.clarin.com



